miércoles, 29 de abril de 2015

Un vampiro muy humano: El Horror de Drácula

Hace unos días me emocioné sobre manera. Vi que en la cineteca pasarían El Horror de Drácula, de Terence Fisher, con uno de mis actores favoritos, Christopher Lee, como el afamado Conde. Durante seis años había buscado esta película, preguntado por ella, incluso hice un presupuesto para pedirla de importación en una de esas (no recuerdo por qué no la ordené finalmente) y finalmente ahí estaba: anunciada para una única exhibición. La que llamaban la mejor interpretación del conde jamás hecha. Contaba la leyenda urbana que después de ver la película, la esposa de Lee le tuvo tanto miedo que no quiso ni dormir con él...

Ya la actuación de Lee en efecto es MAGISTRAL... pero la película... Creo que llegué con una expectativa demasiado elevada. La adaptación y el argumento son muy buenos. Los mismos personajes que en la novela de Bram Stocker asumen roles distintos y la película en sí habla de venganza. Cuando la venganza es destruida por la justicia, llega la paz. Todo comienza con Jonathan Harker yendo al Castillo Drácula con el propósito ex profeso de matar al Conde y poner fin a su reinado de terror. Ahí mismo descubre que el Conde tiene una vampiresa a su servicio y compañía. Cuando descubre el lugar de reposo de ambos, logra destruir a la vampiresa, pero falla con el Conde, que lo convierte en vampiro. Entonces aparece el dr. Van Helsing, amigo y colega de Harker, que muy a su pesar tiene que destruir a Jonathan y comienza la cacería del Conde Drácula, que en búsqueda de venganza por la muerte de su concubina, sale del castillo a buscar a la prometida de Harker para convertirla en vampiro.

Ese cambio respecto a la historia original fue algo muy agradable de ver. Y la actuación de Lee, como ya dije, simplemente genial. Pero hubo un punto débil que me parece tiene más que ver con una cuestión generacional que otra cosa. La película en sí, lamentablemente no espanta y en algunas partes incluso da risa. Sí, parece que es el mal que aqueja a varias generaciones (ya no tan) recientes, como la mía. Varias películas de terror antiguas ya no lo generan. Hay excepciones, como Nosferatu, de Murnau. Ese vampiro a la fecha sigue dando tanto miedo que de verdad en la oscuridad uno no quiere abrir la puerta de un cuarto por miedo a encontrarse al Conde Orlok.

Pero el Drácula de Terence Fisher tal vez pecó en su época de cándido. Pese a que sí hay una cierta tención y aura de misticismo alrededor del Conde Drácula, los clímax de la película, y las persecusiones, causan un inesperado ataque de risa. La huida del Conde de regreso a su castillo al final de la película es una persecusión involuntariamente cómica, que recuerda más a un filme de los Hermanos Marx que a cualquier película de terror. Incluso la última escena, en la que Drácula se convierte en cenizas por la luz del sol, me recordó a la escena final de una muy buena sátira, (que tampoco he vuelto a encontrar) que se llama Drácula Muerto, pero Feliz.

Cuando puedan, véanla, ya que es un clásico que no puede faltar. Pero no esperen espantarse con la presencia del vampiro, aunque sí pueden esperar una gran actuación y un muy giro de la trama, respecto de la novela de Bram Stocker. Sin embargo, para muchos que amamos al vampiro como personaje y como referencia cultural, el mejor sigue siendo el ya mencionado Nosferatu de Murnau, muy a pesar de Bela Lugosi, que básicamente es un maniquí en pantalla, y aún del mismo Gary Oldman (lo siento mr. Coppola). Sin embargo, Christopher Lee logra darle a Drácula esa aura de terrorífica elegancia que quería dársele al Vampiro desde la novela original de Stocker.



 El Horror de Drácula

Dirección: Terence Fisher
Con: Peter Cushing
Christopher Lee
Michael Gough
Melissa Stribling

lunes, 20 de abril de 2015

Güeros y morenos por igual, somos mexicanos...

Fui a ver Güeros. Y personalmente puedo decir, ¡qué gran película! Situada en el contexto de la Huelga de la UNAM (1999 - 2000) en la Ciudad de México, narra la historia de Tomás, un chico veracruzano problemático que es enviado al DF con su hermano, estudiante de la UNAM, porque su madre ya no puede soportar los problemas en los que se mete continuamente. Junto con su hermano Federico, sumido en el nihilismo, la apatía y con ataques de pánico frecuentes, y su amigo Santos emprenderá la búsqueda de un músico que solían escuchar de niños en Veracruz.

Esta búsqueda se convierte finalmente en un Road Trip dentro de la Ciudad de México, que en efecto es lo suficientemente grande para que todo tipo de situaciones sucedan al momento de recorrerla, que ayudará a los protagonistas a reencontrar una motivación para vivir y seguir adelante.

Ver la ciudad de México retratada en el cine en la forma en que lo hace Güeros, es decir, neutral, sin contrastes forzados de ricos y pobres, donde la gente simplemente vive e intenta moverse para llegar a su destino es algo que pocas veces se ve en el cine mexicano. Sí es una ciudad llena de contrastes, pero que finalmente vive de esta diversidad, digamos de clases, mezclada entre sí, tal y como lo estaba la Huelga de la UNAM en su época, donde lo que contaba era creer en algo para formar parte del movimiento, aunque finalmente ni los mismos huelguistas se pusieran de acuerdo.

Pero bueno, eso ya parece a veces historia antigua para algunos. Ahora, el problema del contexto. Para los que conocemos CU como la palma de nuestra mano... y la ciudad de México, no podemos dejar pasar algunos errores contextuales como la ciclopista de CU, el hecho de ir a comprar algo al Oxxo en vez de a la tiendita... y además comprar en un K, junto con puentes en Circuito Interior y segundos pisos que en la época de la Huelga aún no existían.

Sin embargo éstos son los únicos... llamémosles tropiezos... de la película, pues en realidad la fuerza viene de los personajes y la forma en que van resolviendo los enredos en los que se meten desde que están juntos en su búsqueda, desde robar la luz hasta acabar comprándole cerveza a un chico de barrio muy bravo para evitar que los asalten y... tal vez peor. Finalmente esas son aventuras con las que despiertan y vuelven a sentirse vivos, ya que en esta gran urbe, que un joven caiga en la monotonía, implica que no sale ni a la esquina de su calle.


Güeros
Director Alonso Ruizpalacios
Con: Tenoch Huerta
Sebastián Aguirre
Ilse Salas
Leonardo Ortizgris

domingo, 19 de abril de 2015

Hay de musicales a musicales y The Rocky Horror Picture Show

Hoy le tocó el turno a un clásico del cine de culto: The Rocky Horror Picture Show. No soy muy adepto a los musicales, pero éste en particular me pareció cómico y con mucha fuerza expresiva, tanto en dirección como en actuación. Aunque había oído hablar de ella antes, realmente nunca me imaginé que fuera una película de ciencia ficción, sino una sátira de las películas de horror. Bueno, sátira sí es... lo que le da puntos dobles, en mi opinión.

Lo más curioso de ver, es cómo al inicio, a cada personaje se le asigna un papel: un científico, una heroína, un héroe, un empleado, una empleada doméstica, una groupie, una creación, un científico rival, un antiguo repartidor, y un experto, y a cada paso de la trama, estos roles pasan siempre a segundo plano. Los llamados héroes son los primeros en sucumbir a tentaciones y quedarse quietos en el momento de actuar, el científico es más un artista, mientras que los empleados toman el control, la groupie ama realmente a un hombre, el científico rival no usa la ciencia y la creación, bueno... sólo está.

La típica historia de una pareja que, en medio de la nada sufre una avería en su auto, se ve forzada a pedir ayuda en una tétrica casa cercana al lugar del incidente, pronto se transforma no en una historia de horror y persecusión, sino de hedonismo puro que pondrá a prueba la fragilidad y debilidad del ser humano tanto en cuerpo como en espíritu. No en vano los dos novios, devotos uno al otro, sucumben ante el científico, que sabe engañarlos y manipularlos.

Por otro lado, es claro que la película pretende crear un fuerte impacto en el espectador, y no sólo en lo visual, sino en lo cultural y moral. Aunque ahora parezca un poco liviana, sin caer en lo soso, la infidelidad, el hedonismo, la homosexualidad y el trasvestismo aparecen como conductas y vicios venidos, literalmente, de otro planeta, y los humanos, como "gusanos que se arrastran sobre la tierra" sólo podemos caer en ellos, además de servir como entretenimiento y materia prima a los visitantes de otros mundos.

Un filme interesante que merece varias lecturas y del que tal vez valga la pena ir a alguna presentación con actores y donde la audiencia participe con distintos propos que llevan consigo, desde arroz, matracas y globos hasta guantes de latex. Como película de cine de culto, los seguidores tal vez no sean muchos, pero sin duda serán de los más apasionados y puede que se genere una atmósfera tan intensa como la de la película misma.



The Rocky Horror Picture Show
Dirección Jim Sharman
Con: Tim Curry
Susan Sarandon
Barry Bostwick
Richard O'Brien
Patricia Quinn
Nell Campbell
Jonathan Adams
Peter Hinwood
Meat Loaf
Charles Gray

lunes, 13 de abril de 2015

¿Lobo estás ahí? No, me fui a Wall Street...


Sí, es la primera vez que veo el Lobo de Wall Street. Lo primero que pensé fue: el señor Scorsese sí que sabe como impactar y conmover a su audiencia. Hace poco vi un vídeo titulado "Scorsese y el arte del silencio" y vaya que es verdad. Algunas de las escenas más emotivas (no por eso lindas, o bonitas) de la película pasan con un silencio sepulcral detrás de los diálogos.

Pero ya que la última vez me quedé hablando de personajes, quiero comentarlos también hoy. Más allá de la historia y la trama, que a cada momento se pone más intensa, lo que me sorprende es cómo los personajes pueden evolucionar tanto, y no cambiar en nada, realmente. Sólo madurar, de alguna forma. Y hoy me quiero centrar principalmente en los tipos de personajes que encontramos en las películas (o arquetipos, más bien).

Hay dos tipos principales: Conductores y Complementarios. Los conductores son: Protagonista, Antagonista, Guardián y Contagonista. Los Complementarios de entraga tienen la característica de ser Razón o Emoción, además de tomar el rol de Sidekick o Escéptico. Además, todos los personajes pueden ser Personificados (una persona asume el rol) o representados (pudiendo ser un grupo de personas, o un objeto, elemento, animal, en fin...)

Así que primero tenemos a Jordan Belford (Leonardo DiCaprio) qué es el protagonista, antihéroe de la película, personificado, 100% emoción y además forjado (eso quiere decir que el cambio hacia el final es mínimo) Aunque muchos puedan decir lo contrario, de verdad es un personaje forjado, realmente no tiene cambios significativos en su personalidad o sus ideas, sólo que tuvo una curva evolutiva un poco larga. Sus misiones: Evadir al FBI y ser millonario.

Luego, está el antagonista: representado en el FBI, personificado en el agente Patrick Denham. Su objetivo: evitar que Jordan Belford continúe con su escandaloso ascenso como corredor de bolsa mediante el fraude. Tenemos un personaje razón forjado, siguiendo el camino lógico y legal para detener Belford.

En seguida están sus Guardianes: su padre y su abogado. La función del guardián es simple: Darle todo lo necesario al protagonista para que él pueda conseguir su objetivo, SIN HACERLO POR ÉL. Por lo general el Guardián debe desaparecer en un momento crítico de la película. En el caso de El Lobo de Wall Street, su abogado y su padre lo dejan cuando, en un ataque de orgullo y emociones encontradas, Jordan Belford decide no pactar con el FBI para aceptar unos delitos menores y retirarse, y así conservar su fortuna, para mejor seguir al frente de su fraudulenta empresa de bolsa.

Sabiendo ya las artimañas de la evasión y ocultación aprendidas de sus Guardianes, Belford se va por la libre un tiempo, aunque finalmente... bueno, los que ya la vieron ya saben que pasa y los que no, véanla! Los Guardianes son personajes difíciles, porque a veces son ellos mismos los que orillan al protagonista a meterse en la historia, en la aventura, y a correr riesgos.

Luego, tenemos a los Sidekicks de Jordan. Todos sus colegas, amigos y compañeros en su compañía Stratton Oakmont. Podría decir que en realidad es un sidekick representado, ya que todos sus amigos tienen perfiles muy parecidos, aunque su psicología de personaje sea distinta: todos son drogadictos, alcohólicos, adictos al sexo, parranderos, totalmente emociónales y siguen a Jordan en las buenas y en las malas, sin importar lo que pase. Esa es la esencia del Sidekick.

Y finalmente están los escépticos, principalmente su esposa Naomi Lampaglia, Emma, tía de Naomi y el banquero Jean-Jacques Saurel. La escencia de un escéptico es que puede estar o no estar de acuerdo con lo que hace el protagonista. No lo ayuda porque cree en él, como el sidekick, aunque tampoco está realmente interesado en hacerle daño. Pero mientras obtenga algún beneficio, estará ayudando, aunque sea a regañadientes.

Curiosamente no encontré ningún contagonista, al menos no de primera instancia. La función del contagonista no es tanto ayudar al antagonista como de ponerle el pié a cada paso al protagonista. Y dado que tanto el éxito como... lo que pasó después... fue resultado de las acciones y decisiones de Jordan, es probable que realmente no lo haya. ¿Ustedes qué piensan?

La verdad es que es una gran película, con un gran mensaje, uno muy importante: si quieres ser millonario, tienes que estar dispuesto a chingarte al prójimo... y tal vez aceptar una que otra consecuencia... Ok, tal vez no soy el mejor deduciendo los mensajes de las películas, pero seguro que les causará un impacto muy fuerte, ya sea para bien o para mal.


El Lobo de Wall Street
Director: Martin Socorsese
Con: Leonardo DiCaprio

Jonah Hill
Margot Robbie
Matthew McConaughey
Kyle Chandler
Rob Reiner
Jon Favreau
Jean Dujardin
Jon Bernthal

EUA, 2013

domingo, 12 de abril de 2015

La revelación del Anticristo


Pues hoy vi Anticristo de Lars Von Trier. Y me cuesta mucho trabajo clasificarla o siquiera afirmar que pertenece a algún género. Lo que sí puedo decir es que tiene cinco temas: el dolor, el amor, el sexo y la muerte. Alrededor de éstos se encuentra la locura -o la maldad, pero no ambas. Y es de una forma magistral que los roles de los personajes de repente se cambian. Quien pareciera antagonista, de repente se convierte en el protagonista de una serie de sucesos perturbadores, grotescos y violentos que poco a poco ponen a prueba su seguridad, sus creencias (ojo, no hablo de la fe) y sobre todo su instinto de supervivencia.

SPOILERS!

La historia que gira en torno a una pareja cuyo hijo muere mientras tienen sexo apasionado por toda la casa, se centra principalmente en el duelo de La Mujer, interpretada por Charlotte Gainsbourg. El Hombre, interpretado por Willem Dafoe, su esposo, terapeuta y aparentemente detractor de la psiquiatría, decide contra los cánones de la buena praxis, tratar el duelo de su esposa mediante psicoterapia. Acierto o error, realmente no se sabe ni se pone en cuestión en la película, ya que los sucesos que siguieron ponen en duda el equilibrio mental de La Mujer desde antes que su hijo muriera.

Pasando por varias etapas, divididas en capítulos, la pareja se va a una cabaña en el bosque para enfrentar y superar los miedos de La Mujer, representados en la hierba verde, los espacios abiertos y en sí misma, lo que, en palabras de El Hombre, es simplemente el Mundo Natural. La Mujer, que escribía una tesis sobre feminicidio que abandonó de pronto, al parecer quedó convencida, durante su investigación, que la esencia del humano, especialmente de la mujer, es el mal.

Este es el punto donde la historia cambia, ya que de ser forzada a enfrentar miedos que no quería por su esposo, La Mujer pasa a ser antagonista, y victimaria de El Hombre, a quien tiene atrapado en medio del Mundo Natural, en esa tierra apartada de todo donde descubre que ella tiene el control. A su vez, El Hombre descubre inquietante evidencia de que La Mujer lastimaba a su hijo mientras estaba en vida: le ponía los zapatos al revés, causando una deformación en sus pies.

Pronto, El Hombre se dará cuenta de que debe salir de esa cabaña y ese bosque, con o sin su esposa la que aún ama, pero de la que ya desconfía totalmente. Es entonces cuando ella ataca y asegura que se quedará con él asegurando una rueda de molino a su tobillo. Finalmente sale a relucir que el miedo que la embargaba era el miedo a sí misma. El miedo a lo que era capaz de hacer al dejar fluir sus instintos y su lado salvaje, rebelándose contra su rol de madre y esposa. Quiere retenerlo para matarlo y acabar definitivamente con esto.

No contaré el final, por aquellos que no la han visto y quisieron leer este post de todas formas, pero es una obra que vale la pena verse varias veces sólo para analizar, a nivel de cine, sí la dirección, la fotografía, los emplazamientos (tiene unas rupturas de eje muy extrañas que no sé si tengan una intención narrativa) pero sobre todo a los personajes: la transformación de un antagonista a protagonista y además la evolución psíquica de ambos. ¿Qué los hace ser las personas que son, y cómo llegaron a ese punto?



Anticristo
Director: Lars Von Trier
Con: Willem Dafoe
Charlotte Gainsbourg
Dinamarca, Alemania, Suecia, Francia, 2009

sábado, 11 de abril de 2015

Un bodrio: El proyecto de la Bruja de Blair

Después de algunos años de no querer verla, finalmente me dije: TENGO QUE. Y más allá de las críticas que escuché desde que fue estrenada, realmente me tomé con un bodrio total. En formato de falso documental, El Proyecto de la Bruja de Blair queda lejos de aportar algo al cine, aunque hay que concederle que el suspenso que logra... en algún punto... es... casi aceptable.

SPOILERS!

La trama es simple: tres chicos van a un pueblo llamado Burkittsville, en Maryland, antiguamente llamado Blair, para encontrar evidencia sobre la leyenda de la Bruja. Lo más próximo es la historia de siete niños secuestrados y asesinados por un hermitaño del pueblo, que se decía acosado por el fantasma de una bruja ahorcada en el siglo XIX en la región. Porque clichés nunca sobran. Entonces, después de hacer las peores entrevistas jamás vistas en documental (ya nos damos cuenta que no lo es -y lo digo por cómo lo vendieron en su época, pues-) se van al bosque al norte del pueblo a buscar indicios de brujería. Y las encontraron, pero...

... después se perdieron en el bosque. Las desgracias al parecer comienzan a partir de que el camarógrafo desacomoda accidentalmente un montículo de piedras que encontraron en un claro, junto con otros montículos acomodados de forma que parecían pequeñas tumbas o algo relacionado con magia.

Un acoso persistente e invisible los sigue, especialmente durante la noche (otro cliché) y por supuesto despliega un poder tal que hace que los chicos caminen siempre hacia el sur, pero regresen a los puntos de partida (más clichés) Parece increíble que una bruja muerta pueda desplegar semejante poder.

Y luego... pues... nada. El que desacomodó las piedras desaparece (cliché) y después parece que alguien les deja sus... ¿dientes, cabellos y algo más?... dentro de un... ataúd pequeño hecho con ramas y atado con jirones de tela sacados de la camisa del camarógrafo. (MEGA CLICHÉ)...

Después de más nada, más acoso y más nada, los dos chicos restantes llegan a una casa perdida en medio del bosque donde al parecer se realizaron los asesinatos de los niños y ahí pues... ahm... nada... Bueno, encuentran al camarógrafo, parado en una esquina, de espaldas y sin moverse, haciendo referencia a la forma en que los niños supuestamente esperaban el turno de morir después de ser secuestrados. Luego la cámara cae y termina la película.

¡Lo peor de todo es que nunca salió la bruja!

Nada más por eso, les dejo un bonito vídeo que me encontré en YouTube. Enjoy!


El proyecto de la Bruja de Blair
Dirección: Eduardo Sánchez y Daniel Myric

Con: Heather Donahue
Joshua Leonard
Michael C. Williams
Bob Griffith
Jim King
EUA, 1999

domingo, 5 de abril de 2015

Los Olvidados: algo para recordar por siempre


Siempre pensé que yo era una persona pesimista. Hasta que vi por primera vez Los Olvidados, de Luis Buñuel. Aunque no viví la época retratada en la película, mis abuelos alguna vez me contaron cómo era la vida en los años cincuenta en esta ciudad, tanto en la zona centro como en las afueras y llegué a la conclusión de que esta película es algo que debemos ver para recordar por siempre.

¿Por qué? Porque la visión cruda de la realidad se convierte en un discurso casi profético de lo que le sucedería en el futuro a la sociedad mexicana. Supongo que ésto es en parte lo que transforma al filme en una rotunda obra de arte: su atemporalidad. Los Olvidados comienza hablando de cómo las grandes ciudades, como Nueva York, Londres y París albergan dentro de sí zonas marginales ocultas detrás de la cortina de desarrollo, que se volverán nidos de delincuencia y prácticamente territorios fuera de la ley.

Hablando como defeño, diría que la película habla de mi ciudad hoy en día, pero en blanco y negro. Y además, da la impresión de que al verla iniciara un ciclo, en el que cada día el filme se repite en la realidad, una y otra vez. Y el final sigue siendo el mismo: desolador y desesperanzador, lleno de miedo y recelo, en el que cada persona debe seguir su propia ley para sobrevivir, porque de otra forma, todos somos sospechosos de nada y culpables de todo lo que pueda pasar en nuestro entorno.

Tal vez hiciera falta la mano de un cineasta extranjero para sacar a relucir la extrema crudeza de la realidad defeña, invisible para las personas que transitan diariamente por sus calles. Una película en la que todos los personajes se muestran en toda su humanidad, donde hasta los más virtuosos ven opacada su bondad por gran cantidad de vicios y defectos no puede más que movernos a la reflexión ¿así estamos viviendo?

Sin embargo, la vida sigue, y los que mueren hoy serán los olvidados de mañana, a menos que seamos capaces de ver más allá de esa cortina de modernidad y desarrollo que nos envuelve y nos demos cuenta de quienes son los personajes invisibles de nuestra cotidianeidad.


Los Olvidados
Director: Luis Buñuel
Con: Roberto Cobo
Stella Inda
Alfonso Mejía
Alma Delia Fuentes
et Alter
México, 1950

viernes, 3 de abril de 2015

Cine Clásico: La Última Tentación de Cristo en viernes santo

Hoy quise ver un poco de cine clásico. Dada la fecha, la mejor opción que se me ocurrió fue La Última Pasión de Cristo de Martin Scorsese. Espero que no me quieran condenar por pasar el viernes santo viendo una película que causó conmoción cuando fue estrenada, en vez de ir a ver las escenificaciones de la pasión a Iztapalacra o a los Dinamos. Digamos que si voy a ver a Cristo, lo quiero ver real, más humano, un poco como el del Evangelio según Jesucristo.

¿Hombre o dios? La pregunta se ha hecho desde la escritura misma de los Evangelios. La reflexión no es tanto religiosa, sino sobre la película en sí. ¿La última tentación fue de hecho una vida, o fue sólo una visión de un hombre moribundo, y tal vez un tanto loco, que dentro de sí guardaba las esperanzas de vivir una vida normal?

Ésta es la parte sobre la que quiero reflexionar. Todo el tiempo de la película transcurre con un ritmo, con una estética específica y con las características de los personajes bien delimitadas. Jesús es un hombre, con miedos, deseos y a mi parecer, en esta película, tal vez esquizofrénico. Si han visto Dr. House seguro recuerdan su célebre frase: "No, si hablas con Dios eres religioso; si Dios habla contigo, eres psicótico".

Jesús no sólo habla con Dios, los ángeles y hasta con el diablo. Ellos mismos le responden. Lo que no sería raro si partiéramos de la idea de que Jesús es en sí un ser divino. Pero la trama parte del principio de que es un hombre, como cualquier otro, que está buscando constantemente a dios y, más que a dios, una identidad propia y una causa que lo libere del estigma de ser un carpintero que fabrica cruces al servicio de Roma.

Puede que sea el Cristo más egoísta en la historia del cine. En el filme quedan claras tres fascetas por las que pasa su prédica: el amor, la guerra y el autosacrificio. En cada una es tentado por Satanás de manera muy explícita. De igual forma es guiado y llamado por Dios y los ángeles aunque de manera más simbólica, mediante visiones, dejando muchas de sus acciones a su total consideración, aunque siempre fuera "dios quien hablara a través de él". Esta forma elegante de decir "dejarse llevar por el momento" pone más de relieve que ni Jesús mismo sabía lo que hacía, pero sí tenía claro que era para ganarse una identidad para sí: la de mesías y convertirse en un dios.

Sin embargo, ya en la Cruz, se le aparece su ángel guardián y le dice que dios lo mandó para que lo salvara de morir. Entonces viene lo que parece más una visión. La estética cambia. Los personajes cambian. De repente todo parece brillante y los saltos de tiempo abarcan años y caen en momentos felices o tristes de la vida de cualquier hombre, pero siempre con un aire nostálgico. Y entonces llega la frase "Sólo hay una mujer en el mundo con muchas caras", dicha por el ángel guardián. Jesús vive entonces su vida como un hombre y envejece. A punto de morir, en su lecho de muerte, lo visitan sus discípulos. Judas le hace notar que su ángel guardián no es tal, sino Satanás mismo. Entonces Jesús se da cuenta de que si no quiere morir como "sólo un hombre" debe morir en la cruz y sacrificarse por la humanidad.

¿Entonces, la última tentación de cristo fue vivir su vida para que al final regresara el tiempo y terminara muriendo en la cruz? No, el cambio de estética y de escenarios me hace pensar más en una visión que más que tentación, hace referencia a una esperanza, a un deseo de no haberse metido donde se metió, tratando de hacer la revolución, pues de esa manera hubiera podido vivir una vida... su vida.


La última tentación de cristo
Director: Martin Scorsese
Con: Willem Dafoe
Harvey Kietel
David Bowie
Barbara Hershley
Peter Berling
et Alter
EUA, Canadá, Marruecos, 1988

miércoles, 1 de abril de 2015

De Praga para el mundo

Hoy vi un cortometraje (sí, también son películas). Lo encontré por casualidad en Clarovideo y al parecer es una joya del cine independiente. Jamás había oído de él ni de su director, un ilustrador y diseñador checo, egresado de la Academia de Arte, Diseño y Arquitectura de Praga. El director se llama Ondřej Švadlena, y su corto Mrdrchain. Al parecer una especia de acrónimo de dos palabras Mrdr Chain... A la primera al parecer le quitaron una U y una E, quedando así como Murder Chain.

ALERTA SPOILER: A modo de interpretación libre. El corto tiene una atmósfera densa, surrealista y algo perturbadora. El protagonista, Sliceman, un personaje sin rostro y mutilado que perdido en un páramo desierto, descubre una ciudad cercana y se acerca a un edificio con un letrelo luminoso que indica el lugar al que ha llegado: MRDRCHAIN.

Dentro de la ciudad, todos los seres deben matar unos a otros y después ser muertos para que los que sigan se encarguen de repetir esta rutina infinitamente. La ciudad lo absorbe todo, y finalmente de los residuos expulsados, parece que Sliceman por fin obtendría su complitud. Esto no sucede y entonces el personaje continua su búsqueda hasta un lugar donde encuentra otros seres buscando, al parecer, lo mismo que él.

El corto tiene mucho de Kafkiano. Se nota un hastío de la monotonía y la indiferencia que prevalecen en la cotidianeidad, el sentimiento de no ser y no pertenecer al lugar donde se supone nacimos, crecimos y vivimos. Es muy adecuado, ya que el director es también checo, y de la misma ciudad que Kafka, aunque no necesariamente esté influenciado por su obra.

Sin embargo, Ondřej Švadlena vivió en el exilio los primeros años de su vida en Canadá ya que su familia fue perseguida por el partido Comunista. Vivió en Canadá, Alemania, de regreso a Praga y actualmente en Londres. Puede que la visión de los pensadores Checos, aunque no vivan en la misma época, se siempre crítica respecto de su cultura en particular, y de la cultura occidental en general. La vida moderna que nos absorbe y nos hace actuar como autómatas en muchas situaciones, parece ser una verdadera cadena de asesinatos interminable, a la que nos jalan irremediablemente para perpetuarla o dejarnos a nuestra suerte.

Les dejo el corto para que lo vean.


MRDRCHAIN
Director: Ondřej Švadlena
Rep. Checa - Francia 2010

Una imagen y mil palabras

Así es, hoy vi una comedia muy ligera hollywoodense con Emma Stone (my love...). Y hoy escribiré básicamente un comentario, en vez de una reflexión o reseña. Se trató de Easy A traducida como Se dice de mí. Debo admitir que elegí verla sólo por Emma Stone (my love...) y por supuesto porque quise encontrar algo sencillo para analizar y reflexionar. Hay dos cosas interesantes en la película: lo que le falta y lo que le sobra.

Hoy mismo escribí una breve reflexión sobre que en una película nada está por equivocación. Todo está calculado y con un fin específico. Significar algo, transmitir un mensaje, en fin, dar información. Por otro lado, esta película me recordó un vídeo que vi hace poco sobre la forma lamentable de cómo se hace comedia hoy en día. Llegué finalmente a la conclusión de que Se dice de mi es un ejemplo perfecto de esto. Y no porque la película sea mala. Tiene sus momentos. Sin embargo es totalmente cierto que no cabe en lo que se llamaría "visual comedy".

Decir que nada en el cine está por error, implica que la película debe explicarse a sí misma, pero con lenguaje cinematográfico. No con diálogo. Y he aquí que llego al punto de lo que le sobra y lo que le falta a la película: le sobra diálogo y le faltan significantes. Todo el tiempo la película es una constante explicación en voz en off de sí misma, y en algunas partes excesivamente reiterativa. A continuación daré unos ejemplos de todo esto.

ALERTA SPOILER: La película trata de Olive, una chica highschooler que por no ir con su mejor amiga a un campamento, le inventa una historia sobre que pasará la noche del viernes en una cita con un chico, compañero de la universidad de su hermano (de unos 12 años...) Entonces el lunes siguiente su amiga, Rhiannon, le pregunta cómo le fue, y debido a la presión, Olive acaba por inventar que perdió su virginidad en su cita. Lamentablemente la escucha Marianne, la chica religiosa de la escuela, y se comienza a correr el rumor de que Olive es una cualquiera, por decir lo menos. Después de eso la acosa e incluso mueve a su organización cristiana para que exiga la expulsión de Olive de la escuela. Ahora, los ejemplos.

PUNTO A FAVOR: En la trama Olive accede que otras chicos digan que se acostó o tuvo algún tipo de contacto íntimo con ellos, a cambio de algún tipo de pago. Antes de que comience a hacer esto, un flashback nos muestra cómo Olive a los 14 años, en un juego de secundaria, terminó en un cuarto con el chico que le gustaba. Ella esperaba ansiosa el beso pero el chico, llamado Todd, era tan tímido que no se lo da. Pero, para no quedar mal con los demás, le pide que diga que se besaron y Olive accede a mentir por él.

Ya sabemos entonces qué pasará. Lo más seguro es que, debido a su nueva reputación de chica fácil, ella acceda a mentir por salvar la reputación de galanes de otros chicos. Y en efecto sucede. El primero fue un amigo gay, seguido de otro chico gordo y ñoño... y así sucesivamente. La explicación fílmica está bien lograda, aunque Olive narra en voz en off algunos acontecimientos conforme se van sucediendo en la pantalla.

PUNTO REITERATIVO: Y no hay nada que me choque más que ésto. Al inicio del último tercio de la película, casi llegando al climax definitivo, Olive trata desesperadamente de encontrar una salida a la situación en la que ella sola se metió. Primero va a una iglesia católica y se mete al confesionario... donde no hay nadie. En seguida se mete a una iglesia protestante y pide hablar con el pastor. Cuando finalmente está frente a él, por accidente tira una foto del escritorio y cuando la levanta, se da cuenta de que Marianne está en ella, junto al pastor. Más tarde descubre más fotos de ella alrededor y sale corriendo de la iglesia.

Si dije punto reiterativo, supongo que ya saben a lo que voy... La voz en off de Olive se encargó de hacerme notar que estaba hablando con el padre de Marianne. Algo que por el contexto se supo apenas se vio la primera fotografía.

PUNTO EN CONTRA: A falta de imaginación, diálogo. Todo lo que tenga que ver con explicación de contextos, relaciones entre los personajes y giros en la trama era explicado con voz en off. También había imágenes, por supuesto, pero parecían de relleno. ¿Cómo darían ustedes a entender con imágenes, sin una voz que lo esté explicando, que de repente una chica invisible en una escuela se vuelve todo un trending topic por su nueva fama de... chica fácil? Lo único que se ve a cuadro son imágenes de chicos revisando mensajes de texto y cuchicheando, pero que por sí solas no dicen nada. Podrían ser imágenes random, genéricas, usadas para un comercial de telecomunicaciones.

¿Cómo das a entender que un profesor es el favorito de alguien? ¿Cómo muestras que alguien es gay closetero? ¿Cómo muestras la relación que tiene Olive con este profesor, o que a Olive le gustan las películas romanticas ochenteras sin necesidad de una voz en off que lo explique todo? En teoría ese es el reto, primero del guionista y luego del director. Tal vez me pasé un poco de crítico, pero quería ilustrar el punto lo más ampliamente posible. Sé que inevitablemente debe haber diálogo que explique algunas cosas, pero explicar todo con voz en off me parece un abuso.

Pues por ahora lo dejo aquí. Espero sus comentarios y sugerencias sobre las entradas y el blog. Esta fue otra entrada a modo de práctica de análisis sencillo para no olvidar todo lo que se tiene que leer al momento de ver una película.


Se dice de mi (Easy A)
Dirección Will Gluck
Con: Emma Stone
Penn Badgley
Amanda Bynes
Thomas Haden Church
Patricia Clarkson
Cam Gigandet
Lisa Kudrow
Malcolm McDowell
Alyson Michalka
Stanley Tucci
EUA, 2010


martes, 31 de marzo de 2015

No hay accidentes

Esto lo dijo Freud en referencia a que inconscientemente siempre sabemos a dónde vamos y qué hacemos o por qué lo hacemos. De igual forma, no nos encontramos algo o a alguien por casualidad. ¿Qué tiene que ver esto con el cine? se preguntarán. Bueno, pues que en el cine, tampoco hay accidentes.

Bueno, no es que el subconsciente te lleve a ver una película pornosa y de repente estés sentado en una butaca sin saber cómo llegaste. De hecho el espacio donde no hay accidentes es en el cine mismo: dentro de la película.

En ese universo generado por los cineastas, (directores, guionistas, directores de arte, etcétera) no hay un sólo elemento que aparezca por casualidad o equivocación. Cada plano y diálogo, cada lugar, cada persona y objeto dentro de la toma es planeado y simboliza o quiere transmitir algo. Significa algo.

Esto es importante, porque si bien el cine es una forma de representación e interpretación de la realidad, no puede ser meramente una fotocopia. Si así fuera, no tendría razón de ser, no en esta época. ¿A qué voy con esto? A que si bien es cierto que la la realidad es caótica, el cine no puede serlo porque se pierde el mensaje que se quiere transmitir. Así que cualquier cosa que distraiga del contexto fílmico se vuelve un elemento en contra para la comprensión de la película. 

No se trata de volver un filme predecible. A todos nos gustan las sorpresas, los giros inesperados de la trama y eso, pero cada elemento da a los personajes una identidad definida, nos da una idea de a dónde van, qué quieren, cómo son. De igual forma da pistas de hacia dónde va la historia, aunque al final el resultado sea distinto al que nos imaginamos. Si se preguntaron alguna vez por qué en Blade Runner Gaff siempre iba dejando figurillas de origami, o por qué en Perdidos en Brujas Ray odia a morir la ciudad (los ejemplos más obvios que se me ocurrieron) sólo tienen que ver el final de cada filme.

Esta fue una pequeña reflexión a modo de apunte, para no olvidar que cada vez que vea una película debo concentrarme en cada elemento, físico o narrativo dentro de la historia, por insignificante que parezca para saber a dónde me conduce ese universo en particular. Se trata de seguir las pistas. Si son creadores, no olviden de dejar pistas para sus espectadores.

lunes, 30 de marzo de 2015

Blue Velvet: La realidad y la ensoñación

Es real. Pero si no hay más que felicidad, la vida es una ensoñación que puede romperse en cualquier momento. Blue Velvet (Terciopelo Azul) es un ejemplo de esto. Se trata de una historia dura y violenta, que si bien tiene un final feliz, no es del todo esperanzador.


Davyd Lynch presenta con este film un Thriller magníficamente realizado, en el que, entre otras cosas, resalta el uso del color y las texturas. La atmósfera lograda con los tonos pastel usados para acompañar la cotidianidad y quietud de un pueblo pequeño de Estados Unidos, en contraste con los tonos más fuertes e intensos que se hacen presentes durante la noche y que acompañan a Jeffrey, el protagonista, desde que encuentra una oreja tirada en medio del cesped, hasta que dispara un arma para salvar su vida, es por sí sola una obra maestra.

Esa es la frontera que divide la vida del pueblo, la ensoñación de todos sus habitantes, y la terrible realidad que se encuentra oculta a plena luz del día. Aún así nadie es capaz de verla, excepto Jeffrey, que siguió la pista desde su inquietante hallazgo hasta verse metido en medio de una historia de mafiosos, relaciones sadomasoquistas, corrupción y abusos de la que sólo pudo salir gracias a que su inicial anonimato le permitió obtener la información necesaria para reaccionar a tiempo a las amenazas que se le presentaron a lo largo de la trama.

Una vez que todo termina, la vida vuelve a una inquietante normalidad, a esos colores pastel que nos hacen sentir en una ensoñación después de lo vivido. Esos colores suaves que nos recuerdan que todo es una ilusión, pues lo más oscuro y retorcido del ser humano está ahí, frente a nosotros, aunque no podamos verlo a simple vista.



Blue Velvet
Director: David Lynch
Reparto: Kyle MacLachlan
Isabella Rosellini
Laura Dern
Dennis Hopper
George Dickerson
EUA, 1986


Un día, una película

Hola a todos y bienvenidos a este blog, que obedece a un intento personal por disciplinarme un poco en materia cinéfila. ¿Cómo es eso? Muy sencillo: en este blog encontrarán entradas cuyo tema central será el cine. Puede ser que escriba una reseña, un comentario, una reflexión o una anécdota. Pero todo esto obedecerá a un objetivo concreto: ver una película diaria. La que sea. Es decir que por lo menos escribiré una entrada al día sobre la película vista, o cosas que hayan sucedido mientras la veía.

Para hacer esto, retomé la idea de un amigo que se autoimpuso el reto (sí, como esos de facebook) de ver una película diaria durante cien días. Mi objetivo es hacer lo mismo, pero por lo menos durante un año. ¿Cómo lo haré? no lo sé bien aún. Recuerdo que tenía un profesor en la facultad que decía que procuraba ver dos películas al día. Mi primer pensamiento fue "¿qué no trabaja?", y lamentablemente murió antes de poder compartir el secreto de semejante organización...

Retomando el tema. La idea de este amigo, compañero de un diplomado en cine, me pareció necesaria si mi intención es dedicarme profesionalmente al cine en algún momento de mi vida. Pero necesitaba algo para complementar, porque el cine no sólo se ve... se reflexiona, se lee, se siente. Se vive, pues. Así que decidí juntar esta nueva disciplina autoimpuesta con otra inquietud que tenía desde hace tiempo: escribir un blog, y voilà ! ... Ok, ok, no ha salido nada aún, pero este será el espacio en el que traduzca las notas (mentales y no mentales) que haga al momento de ver la película del día.

Trataré de ser lo más diverso posible, no sólo hablar de las películas en sí, sino de los directores, la historia, los personajes, el guión, los emplazamientos y en algún momento hasta sobre el contexto histórico de cada película. También trataré de hacer las reseñas, análisis y reflexiones lo más amenas posibles, y con información relevante e interesante para comprender mejor el contexto cinéfilo de cada entrada.

Así que este blog será una bitácora donde compartiré la infromación que vaya llegando a mí, aplicada siempre al análisis o reflexión de un filme, lo que puede involucrar factores ajenos a la película en sí, como el lugar donde la vi, si tuve o no acompañantes, si el DVD no jaló bien, etcétera. Entonces este blog les servirá también como punto de partida para ver el cine bajo una nueva perspectiva, y así volverse los peores acompañantes cuando vayan a ver películas con sus amigos, novios o novias. Digo los peores, porque entonces siempre estarán analizando profundamente y comentando cada detalle de lo que acaben de ver.

Espero que el experimento resulte bien. Por favor, dejen sus comentarios y compartan todo lo que sepan y quieran saber también.

¡Vivamos el cine!