lunes, 30 de marzo de 2015

Blue Velvet: La realidad y la ensoñación

Es real. Pero si no hay más que felicidad, la vida es una ensoñación que puede romperse en cualquier momento. Blue Velvet (Terciopelo Azul) es un ejemplo de esto. Se trata de una historia dura y violenta, que si bien tiene un final feliz, no es del todo esperanzador.


Davyd Lynch presenta con este film un Thriller magníficamente realizado, en el que, entre otras cosas, resalta el uso del color y las texturas. La atmósfera lograda con los tonos pastel usados para acompañar la cotidianidad y quietud de un pueblo pequeño de Estados Unidos, en contraste con los tonos más fuertes e intensos que se hacen presentes durante la noche y que acompañan a Jeffrey, el protagonista, desde que encuentra una oreja tirada en medio del cesped, hasta que dispara un arma para salvar su vida, es por sí sola una obra maestra.

Esa es la frontera que divide la vida del pueblo, la ensoñación de todos sus habitantes, y la terrible realidad que se encuentra oculta a plena luz del día. Aún así nadie es capaz de verla, excepto Jeffrey, que siguió la pista desde su inquietante hallazgo hasta verse metido en medio de una historia de mafiosos, relaciones sadomasoquistas, corrupción y abusos de la que sólo pudo salir gracias a que su inicial anonimato le permitió obtener la información necesaria para reaccionar a tiempo a las amenazas que se le presentaron a lo largo de la trama.

Una vez que todo termina, la vida vuelve a una inquietante normalidad, a esos colores pastel que nos hacen sentir en una ensoñación después de lo vivido. Esos colores suaves que nos recuerdan que todo es una ilusión, pues lo más oscuro y retorcido del ser humano está ahí, frente a nosotros, aunque no podamos verlo a simple vista.



Blue Velvet
Director: David Lynch
Reparto: Kyle MacLachlan
Isabella Rosellini
Laura Dern
Dennis Hopper
George Dickerson
EUA, 1986


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